N°. 153
JUNIO 2017

Cápsulas de la industria

El deterioro de la economía salvadoreña

El más reciente informe de Fusades señala la pérdida de 33 mil empleos formales entre noviembre de 2016 y marzo de este año, la segunda mayor caída en los últimos 25 años.

Al cierre de 2016 e inicios de 2017 existe un franco deterioro en las condiciones económicas del país, lo que se manifestó en la pérdida de 33,110 empleos formales entre noviembre de 2016 y marzo de 2017, y en el impago de deuda pública en abril de 2017.

La economía mundial cobró impulso desde el segundo semestre de 2016, junto a mejoras en manufactura, servicios y comercio. En 2017 se prevé un crecimiento de 3.5% (3.1% en 2016). Tendencias de ciertas variables globales, tienen efectos mixtos en la economía salvadoreña:

  • La reducción del desempleo hispano en Estados Unidos a 5.2% en abril, favoreció el envío de remesas; a abril de 2017 crecieron 10.6% anual (6.8% en el mismo período de 2016).
  • El precio promedio del barril de petróleo aumentó 28% anual hasta abril de 2017 y la factura petrolera se incrementó en US$76.3 millones al primer trimestre; en contraste, en igual período de 2016 se observó una reducción de US$134.3 millones.
  • El Banco de la Reserva Federal, por tercera vez, aumentó su tasa de referencia en marzo, situándola en el rango 0.75%-1%. La tasa LIBOR a seis meses aumentó a 1.42% en abril. Esta tendencia presiona al alza las tasas locales. A tres años del gobierno actual, el empleo formal se contrae fuertemente
  • El empleo formal de los cotizantes al ISSS experimentó una contracción de 33,110 plazas, comparando marzo de 2017, contra noviembre de 2016 cuando fue el mayor número de cotizantes.
  • La presente contracción del empleo, se ubica como la segunda mayor caída en el último cuarto de siglo (1990), solo superada por la crisis financiera internacional de 2008.
  • El bajo crecimiento económico de 2%, mantiene la informalidad. En 2015 la tasa del empleo formal de la PEA fue 29.5%. No se logran cumplir las principales metas económicas del Plan Quinquenal 2014-2019
  • Estableció el 3% como meta de crecimiento por año, pero en 2015-2016 fue de 2.3% y 2.4%, respectivamente, según cifras oficiales. Al primer trimestre de 2017, el Indicador de Ventas de FUSADES mostró un saldo neto de 4.4, por debajo del promedio anual de 14.6 de 2005, cuando la economía creció en 3.6%.
  • La meta de exportaciones totales fue US$1,500 millones adicionales al 2014. En los primeros dos años solo aumentó apenas US$158 millones (10% de la meta). Al primer trimestre, las exportaciones de bienes crecieron en 10.5%, alcanzando los US$1,414 millones, nivel muy similar al que existía en 2011 US$1,395.
  • El Plan Quinquenal 2014-2019 planteó que la meta de inversión del sector privado sería 15% del PIB en 2019. En los primeros dos años no avanzó (11.5% del PIB). A marzo, el Clima de Inversión fue muy desfavorable, 61.5, ubicándose como el segundo más bajo desde 1999. Sigue afectado por la delincuencia, la incertidumbre, falta de inversión, políticas económicas erradas y temas tributarios.
  • La inversión extranjera directa en 2016 fue US$373.5 millones, siendo la más baja de la región, y representando el 47% de Honduras (US$800 millones), que fue el segundo más bajo de Centroamérica.
    Luego de una trayectoria impecable del país en el servicio de la deuda pública, entre el 7 y el 20 de abril el gobierno no pagó la deuda con el Fideicomiso de Obligaciones Previsionales (FOP) por US$55.2 millones. El impago sorprendió porque se pudo haber evitado reorientando recursos del presupuesto, pero no hubo la voluntad de hacerlo oportunamente.
  • Se mantiene un excesivo uso del gasto corriente (US$5,205.8 millones en 2016), principalmente por las remuneraciones (US$2,436.9 millones). Los presupuestos aprobados son incompletos (faltante de US$585.9 millones en el P2017).
  • Uso indebido de deuda de corto plazo, y reestructuración con bonos. El saldo de Letes a abril asciende a US$761.1 millones. A partir de 2009, se ha emitido deuda de largo plazo para pagar Letes en cuatro ocasiones (otra autorización fue declarada inconstitucional).
  • Al omitirse del presupuesto, hay una decisión de no pagar la deuda previsional con recursos propios –como se había venido haciendo–; y prevalece la apuesta de una reforma de pensiones confiscatoria.
    Para evitar que se agrave la situación, el 21 de abril el gobierno cumplió con el pago haciendo modificaciones al presupuesto 2017, pero los riesgos de más impagos continúan elevados de no haber pronto un acuerdo fiscal.
  • Un incremento de 1% en las tasas de interés internacional, puede elevar el gasto en intereses en US$62 millones. El calendario del servicio de los CIP entre julio y octubre, por un total de US$123.5 millones. Durante mayo-diciembre se deberán pagar US$635.3 millones de Letes.
  • A mediano plazo, en 2019, está el vencimiento de eurobonos por US$800 millones y una opción put por US$286.5 millones.
    Las potenciales consecuencias del impago todavía no se han experimentado en toda su extensión, y podrían ser desastrosas para los salvadoreños.
  • El alza de las tasas de interés equivale a préstamos más caros y un acceso más difícil a fondos para el gobierno, las empresas y los consumidores.
  • La incertidumbre y una menor competitividad frenarían aún más el crecimiento y el empleo. Para las familias afectadas están la reducción del poder adquisitivo, mayor desempleo, pobreza y hambre.

El conjunto de las políticas económicas y fiscales realizadas en los últimos años y meses han estado alejadas de principios que garanticen la prosperidad y el desarrollo social de los salvadoreños. Se invita a hacer una revisión profunda de las políticas públicas actuales, para sentar las bases del crecimiento inclusivo y sostenible.

Fuente: Del informe de Fusades:


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